martes, 15 de noviembre de 2011

futuro




No tengo tiempo
porque el tiempo no existe.
Y en esa corrida hacia el borde
creo que ando, canto en el subte, cargo mi peso
y busco algo urgente.

Estoy en mi futuro y no me reconozco.
Se aceleró todo,
todo eso que no es, pero pasa.

Quisiera bajar un momento
pero no hace falta que paren al mundo.
Un escalón por debajo de mí
por un no minuto
bajar de mi tren
de mi atril
de mi tráquea,
del sueño intranquilo.
Con todo en su marcha
no estar atrasada, colgar hasta el cielo
de un hilo perfecto.

No encuentro, no encuentro
ni lo que he perdido
ni lo que hoy preciso.
Fatigo el desvelo.
La mar que produje
se cae de mis brazos.

Vengo en lo que viene
corriendo en mi sangre
veloz en mi sitio.
Entro
exhausta y
bienvenida
a donde no veo.

lunes, 3 de octubre de 2011

llamado al sol

          
                                         


Esta tibieza me permite recostarme en la vida.
Recostarme
en la vida.
Como si tiempo y espacio
al fin coincidieran
conmigo
en la esfera cálida que me envuelve.
Burbuja y tornasol,
tu primavera
debería alcanzarme todo el año
porque sin las aristas del invierno
soy mucho más amable.

jueves, 1 de septiembre de 2011

en tu foto


Me abrumó tu juventud, 
esa forma salvaje de estar en el tiempo
a tiempo.
El día de hoy te pinta el cuerpo. Amor
te despeina, bienvenida la piel
a la piel resolana, radiante, lozana
la fuerza prehistórica de lo nuevo. Todo
es mucho más porque está en su principio.

Yo que siempre fui
de todos la más joven promesa,
tenía vieja la pena, tan antigua
que jamás pude unir lo flamante al deseo
porque ya estaba grande desde recién nacida.
No fui nunca inocente, no podía equivocarme.
Cuando había que nutrirse ya me estaba muriendo.
En lugar de ir al campo me hice noche
y a la hora de amar regalé el cuerpo.
Me lastimé profundo y sin retorno
justo donde y cuando hay
que sembrar flores,
a la hora de todos los colores, a la hora
de cuidar el infinito, este
que en vos se manifiesta luz dorada.

Te veo estar en tus pies, contemplar en paz
tu propio mundo tibio, sacar fotos
tejiendo los recuerdos que mañana abrigan
a la vez que la sangre bulle al máximo
como nunca más vuelve a hacerlo en la vida. Tu sombra
no es la muerte, son sólo matices de lo que oscuro late. Te veo
asomar sol en tu paisaje enamorado
con ese redondo fulgor y esa turgencia
que si es libre de andar es explosiva, porque así
sabiendo amanecer
hace que la juventud se quede siempre.

Y no me abruma porque yo ya no lo sea
sino porque no lo he sido nunca.
Mar que no conozco, como es
la infancia un paraíso que no supe.
Por eso tu ráfaga me toca.
(Pero no quiero envidiarte… Sé
que todo es algo en el árbol del sentido
y que sus frutos tardíos son
ricos y elocuentes).

Ya camino tierra adulta. Niña y joven
son voces remotas del silencio. No supe de ellas.
Me sostengo en palabras que aprendí hace poco.
Sólo me interesa llegar hasta mí, no me importa la hora.
Perdonarme la sangre.
Llegar a la cita postergada
desde el nacimiento de mis pies cansados
a donde me espero con una sonrisa.
Y así reencontrada, reunida, integrada
seguir caminando mi tarde descalza.

domingo, 7 de agosto de 2011

paso


Diego Flesca



Cuando el corazón te brilla
En rojo fucsia rojo fucsia rojo
Y parece que al pintar alcanzas tus otras galaxias
Todos los ríos te conducen
A tu parte risa, cierta que ha crecido.

Cuando en tus ojos
Violeta verde violeta verde violeta
Una verdad encuentra el guiño
Nítido el sendero te abre paso
Porque es inexorable que camines.

Cuando en tus manos el azul todo
Cuando en tus pies la tierra
Cuando tu boca avanza al tornasol de la palabra
Cuando tu centro oscuro sabe anaranjarse
Cuando el sol

Es así
Todo al fin sucede.

viernes, 8 de julio de 2011

oscura



Pesadilla.
Venga, venga…
Quién asoma a la superficie, quién quiere irse.
Pasen, no tengo miedo, yo las traje.
No hay enemigos.
Sombras, obreras de mi vida,
muertes de mi vida.
A medida que las voy amando
parecen despedirse en sueños nítidos de oscura naturaleza.

Dicen: -Soy tus mil memorias que siempre sangran
todos los días digo tu pena
te di llagas a medida, laberintos
y una alarma perfecta que no descansa ni falla.
Como una fiebre fui necesaria y te serví
para que sientas, busques y sepas-.

Gracias. Salgan de ese sótano infestado. Ya pueden irse.
Las nombro, las reconozco mías
les pido perdón. De a una salen por mi noche
tristes y exhaustas, algunas milenarias
inofensivas como monstruos.
Yo soy responsable ahora,
ya fue suficiente.
Ojala se vacíe un día mi sala
e inhale al fin la luz que intuye y no conoce.

viernes, 24 de junio de 2011

octavio



Llegó una luz
y la hora la dejó pasar.
No esperaba tanto de la vida.

Tu risa

Lo que traes
hizo de la casa
el mejor lugar del mundo.

Tus ojos

Carcajadas y silencios
nos arrullan a todos
en paz.

Tu ritmo

Bienvenido siempre al mundo
desde antes de nacer
que ya sabías.

Tu calma

miércoles, 22 de junio de 2011

canciones



Razones verdes

y un vestido de palabras.

Puentes muy reales entre manos

para apoyarse y ser ciertos a la hora de llegar.

Motivos leves,

conclusión recién nacida.

Incompleta, rústica, imperfecta, pero

valiente para la acrobacia de volverse melodía.

Respiraciones.

La intención de abrir los ojos

que aun dormida se sostiene en un latido

y asoma despeinada al sentido y al mundo que canto.

domingo, 29 de mayo de 2011

¿cuén?

Dibujo de Oki Flesca


Andaramos genuflexivos la trayecta
devosos, rumisos, melanquidos.
Desendero de caviludas instantivas.

Solloramos adiosos y desholas
con la osafrenta languidosa
para renvolver la desvelancia.

Sorbebemos alún el infraviento
el propio densistema enveneglorio
soloñándolo importoso. Genuicidio.

Restéreos infrustivos las poesiduas
que tal difango mortiyoico resuvitan
pretundiendo la cúspila artinomia.

domingo, 22 de mayo de 2011

ser querida


Mi acolchado llora plumas por todas sus costuras. Eras
un puñado del sol de la tarde que se arrimaba despacio
a desplomarse prudente cerca mío.
El agüita en tus ojos se fijaba en los míos, me distraía del libro
y nos mirábamos. Azul
cálido azul.
Tu hora era conmigo.
Toda toda suave gris
y toda mía. Abrazabas. Con tus patas persuadías al calor de mi mano hacia tu panza,
te estirabas subiendo hasta mi beso, lo empujabas, hacías saber el cariño
con fuerza y forma casi humanas, tanto
que sumergida en tu olor me volví hocico.
Llegaste tan pronto a mi planeta
que no pude evitar darte un idioma y así en el borde
del delirio, entre yo gata y vos persona, entre yo pequeña y vos enorme
hablaste de la vida, del qué me importa y de lo urgente. Hablaste
a través mío tanta risa, tanta ironía, tanta ciencia.
Y del verdadero amor, hablaste. Eras tan cierta,
decías lo que nadie dudaría.
No sé dónde te fuiste. No inventé un cielo
porque es tan verdadero que no estás, que no es consuelo pensarte
en otra parte. Sí quisiera
que todo fuese tibio, filamento de luz similar al que irradiabas.
Que si de mí dependiera
irías a un mar de siestas
como aquellas que tuvimos tan perfectas
de sol que salpicaba en la ventana, centelleante
a través de las hojas del otoño. Sin arriba ni abajo, sin reloj
en morronga modorra para siempre.

domingo, 8 de mayo de 2011

la puerta


La brújula deseo no me es dada.
Nunca voy a saber para qué habré venido.
Esta es mi particular distrofia. Comprobada,
la crónica pérdida del rumbo
la caída de todo lo que nace.

Cuando brota aún posible, el mensaje 
el que abraza insinuando el camino, entusiasma y desvela,
yo me entrego sedienta
a estar viva y trabajo las horas y bendigo los versos. Pero
crece muy poco y se agota su canto
de antiguo y misterioso aborto. Para siempre.
Vuelvo a caer, ya me conozco. Y me canso durmiendo, exhausta
de no hallar la tarea que se quede conmigo, la razón
de este cuerpo.

Es mi mal. 
Quiero estar en el mundo
y la puerta me engaña.

Tanta cosa que importa veo y tanto
quehacer urgente que conmueve y ésta mi única rueda, loca 
que no gira ni entiende.
Lágrima de ver pasar cada tren que no tomo, donde viaja la gente que vive
y de ver esta nada que a través de los años, es lo único cierto 
que crece conmigo.


jueves, 7 de abril de 2011

daño


El silencio de lo no dicho. El oceánico silencio de la almohada. Los pensamientos,

relieves de silencio. Soberano

silencio que esculpe los contornos del habla y de la

música silencio. Solaz, gigante de hoja en blanco. Amigo mío. 

Silencio Nieve, Nube, Pluma Inmenso.


No. Silencio ya no existe.

En todo hay el filamento sonoro. Ácido inquilino.

Una fibra de sonido se pegó a mi cráneo y habla siempre de lo mismo.

Azul eléctrico. Agua fría. Hielo abierto.

Alarma, frecuencia del miedo, telón de noche impropia para siempre, neón.


Íntimo suplicio, distancia de todo. Zumba demente estridencia


y al plasma sedoso de mi antiguo mutismo lo ha punzado. Mutismo mutilado.

Sur sin fin, fuga intemperie. Hacia allí dirige su finísima flecha, aguda y lenta.


Cala sin rompiente y lacerante

su amenaza de bordeabismo y filo permanente. Y yo recuerdo

la noche sorda de la que emergió el pequeño grito

para hilvanar mis oídos

que nunca más descansan.

martes, 22 de marzo de 2011

qué risa


Hombres
Asombro
Escombros
Último estertor.
Derrumbe
Tumbas.
¿Destronaste ya a la falsa reina?
¿Descubriste que todo puede desaparecer en un minuto?
¿Ah, no? Ah...
Entonces te preparaste un rico caldo de problemas ajenos
que en catódicas dosis fue el perfecto antídoto.
Dormiste tranquilo.
¿Te peinaste?
¿Lloraste?
Lo que el día anuncia lo desmiente la noche.
(Qué fábula indigesta ésta, cáustica
que desconoce al individuo “¡¿Yo?! ¿Y eso qué es?”
desliza).
Está bien, fulanísimo, tranquilo…
Tenga nombre. Pero
lo nuestro es un secreto a voces, y grita:
Pasamos por aquí.
Antes de aprender nos tragamos todas las fichas.
Escribimos un libro de quejas ¡Si parecían confites!
Una sombra nos pisa los talones
sin cesar y sin ser cierta.
Mientras nos cansamos queremos congelar lo que no existe
el tiempo.
Mientras resbalamos queremos aferrar lo que no es nuestro
la vida.

jueves, 17 de marzo de 2011

fugaz



Víspera
hibernar tejiendo despedida.
Carácter
no avisaste que no quedaría nada.
Desazón
la mancha de la distancia se estira hasta mis pies.

Íntimo
fruto de los días buenos.
Estéril
el revés de la memoria que pregunta.
Desertor
e inhóspito el refugio desaparecido del cariño.

Sálvame
prefiero no mirar.
Escondo
la pena vestida de rabia.
Terminó.
Entrego la llave de lo que ya no me espera.

lunes, 7 de marzo de 2011

lo que no fue



Los edificios altísimos

se inclinaban hasta tocar el suelo con sus terrazas

se doblaban haciendo estallar las ventanas.

Los gigantes colapsaban muy cerca mío, sin tocarme, lentos.

Una vez más en esa casa en la que no creció el amor, me sueño

para espiar cómo hubiera sido, verme paralela sombra mía,

no reconocerme y volver pronto ya despierta.

Los lugares de los que me fui siempre me persiguen con mensajes.

Allí donde dejé de amar es un lugar que me interroga

como si una flor viva y una muerta dialogaran.

miércoles, 2 de marzo de 2011

hacia el otoño




No es que sople el viento
es que el mar me sigue hablando.
Mojados los adoquines
me parecen olas quietas, me sigue hablando.
Ya estoy lista para el otoño ladrón
no me agarrará desprevenida,
cierro el corazón antes del saqueo
sé que el sol cambiará completamente
hasta oxidarse.
No me caí,
es que me inclino hacia la noche
prefiero derramar su tinta china
si aquí
de día no hay gaviotas.

domingo, 9 de enero de 2011

instrucciones II


1)  Acuéstese boca arriba, bajo un cielo abierto que atardece.

2) Pese, sienta el apoyo nítido de sus huesos en el suelo.

3) Deje que todo lo que no es hueso (músculos, órganos, en fin, todo) chorree y se escurra más y más sin soltarse de usted, como agua de riego que penetra en la tierra.

4) Cuando este agua de usted llegue a unos siete metros de profundidad véala arremolinarse y enroscarse en sí misma formando una soga o lazo único sumamente elástico, firme y transparente.

5) Observe este lazo avanzar hacia lo profundo decididamente hasta llegar a una mano que lo sostiene, la mano de un pequeño hombre sonriente que está sentado en el centro de la tierra.

6) Pídale al tipito que tire suavemente de su lazo algunas veces y coordine esto con su respiración, así: cuando él tira usted exhala, cuando él afloja usted inhala.

7) Ahora cierre los ojos y pídale que tire lo más que pueda, que tire y estire su raíz de agua elástica al máximo, mientras usted exhala vaciando sus pulmones por completo.

8) Con su última gota de aire ordénele que suelte el lazo para generar un efecto catapulta y cuando él suelte...

9) Abra los ojos, inhale y ¡salga disparado nomás! ...Húndase en el cielo.

10) Vuele tranquilo. Su amigo tiene soga para rato y lo hará volver amablemente, como se recupera una cometa.