viernes, 5 de junio de 2020
lunes, 1 de octubre de 2018
Lo que yo hacía con la palabra
Una escalera en el laberinto
Lo que yo hacía con las palabras ya no importa
Está en el agua.
Lo que yo hacía con la palabra era no morir
no se entendía
Lo que yo hacía era gritar sin abrir la boca
Con la palabra, andamios
Esqueletitos en los que sostenerme, en pie
El poema siempre brazos, piernas y un pequeño corazón
Cada verso
Una huella
Lo que yo hacía con las palabras era respirar
Tener dónde tender la ropa al sol
Lo que yo hacía
Con la palabra me ponía un nombre
Y nacía.
.
martes, 23 de enero de 2018
que no se ve
Nube
Pluma
Sube
Cuando poeta todo lo nombraba.
Más aún lo que habita entre las cosas
más aún lo invisible
más aún lo del aire.
Nada más dios que un poeta.
Cuando todo descansa él nombra lo oculto
y crea lo que no existía. Lo que mana, rodea y flota.
Lo que subyace sin sustancia.
La palabra vuelve cuerpo lo que nombra.
y así el poeta rescata del silencio
humores memorias átomos sueltos
sombras conciencia
Como gemas, hila y engarza
esos puntos que a sus ojos brillan,
los integra los viste los cubre los envuelve
y revela con audacia
un océano.
Nadie lo veía pero estaba:
La vida tiene un propósito constante
una red de sentido sin fisura
pero como no se ve...
Ahí vamos, escindidos.
De un puerto a otro, de un punto a otro
de un pensamiento a otro, de un siglo a otro
solos, estancos, despedidos, distantes.
Nombres y apellidos, mojones, condenas, puntos cardinales, diagnósticos,
ciudades capitales y fronteras.
Siempre vamos rodeados de un vacío
precipicio
un miedo de no ver la próxima piedra
y una pregunta que nadie responde.
Pero el poeta sabe.
Hay constelación.
Hay manto.
Y como también sufre
lo busca, lucha, lo descubre y lo comparte.
Al alcance de todas esas manos que él sabe
extensiones de su propio corazón.
.
¡Fuera!
Se los sacó de encima.
Una fuerza invisible ha barrido de la playa
a los necios veraneantes. De a uno
los ha doblegado.
Libro, mate, pareo,
sombrilla, lona, reposera,
paletas, vianda, crucigrama,
-en extremo insuficientes las dos manos-,
se retiran. Recién llegados.
Despeinados. Ciegos. Aturdidos.
Extenuados por la más boba de las perseverancias.
Barnizados de loción,
sólo útil a los fines de adherir la arena lacerante.
Torpes, humillados, blancos; trastabillan.
Demasiado desnudos para tanto jaleo.
Sucumben finalmente a una voluntad superior:
Su Majestad, el Viento.
Pobres veraneantes...
Repletos del anhelo urgente de recrear la postal
de la que Mar del Sur se ríe a carcajadas.
domingo, 29 de enero de 2017
sábado, 28 de enero de 2017
martes, 3 de enero de 2017
Tejedora
Este es el efecto
de una causa oculta.
Vuelvo a deshacer el ovillo.
Un extremo, el visible,
es que no soy feliz.
El otro, en lo profundo de la madeja
no se ve pero existe
y ha determinado la forma de todo el ovillo.
Voy en busca de ese origen
a desenredar todos los nudos
la maraña
y devolverle el sentido a cada hebra.
Va a ser agobiante, doloroso y divertido.
No voy a poder creer haber desperdiciado tantos metros,
haber manchado tramos tan valiosos,
haber enredado tanto la sustancia,
haber cortado...
eso...
haber hecho tantos cortes
que hirieron para siempre la integridad.
Digna mística suprema
integridad.
(Así de importante era cada milímetro instante.
Mantenía todo unido y era todo)
Al llegar al otro extremo
-el que no recuerdo,
el que mi vida sabe-,
va a ser suficiente con sentirme
profundamente arrepentida,
unir noblemente los fragmentos,
volver a ovillar
y decidir
qué nuevas tramas
caminos
redes, puedo hacer
con la materia prima
que siempre fui.
No es una opción dejar de tejer.
🌀
sábado, 5 de marzo de 2016
La vasija
Este es mi cuerpo.
No el que debería ser,
no el que cabe al maniquí.
El mío,
el real, el que más tengo.
Al que el tiempo surca y merodea,
al que le pasa y pasa la vida.
Mi medio de transporte.
Cierto sitio.
Habitado por música, dolores,
cicatrices, flores, noches,
muertes y abrazos.
Esta es la casa
que ha mutado y retorna
del escalofrío al espasmo,
del mar a la distancia,
del sueño al agua tibia.
Y que volverá un día
del vértigo
al descanso entre raíces.
Me niego al anticuerpo
que no cumple jamás
con el espejo,
me niego a la vergüenza
y me reconozco entera.
Hasta las manos.
lunes, 31 de agosto de 2015
Gracias por querernos
Volvés a la corriente que no se detiene.
A las estrellas, al árbol,
al silencio musical del Universo.
La partitura del camino
te reintegra.
Volvés a lo que nace sin pausa.
Tiempo es de esperar
hasta inhalar otra vez la vida.
Tan cierta
como la luna cuando no la vemos.
Volvés a tomar impulso
al océano
y pienso
en el brillo de tu próxima
rompiente,
tu futuro acantilado.
Sos una presencia de siempre,
todos pudimos verlo.
Tu día siempre trae soles anteriores.
Tibia, profunda, luminosa.
Intangible y contundente esencia
de tu abrazo:
sabor, cariño, melodía.
Tu prisma sonrisa
tan humana
sigue en todo.
lunes, 13 de abril de 2015
Ahora
Te conozco sombra, tanto…
Y aun me engañas.
Insaciable tejedora de mi pena.
Insaciable tejedora de mi pena.
Codiciosa oscura
descendiente
de mi propia costilla.
Los que sufren una
vida partida en pedacitos
-visibles, sangrantes, contundentes-
han de reírse de este sufrimiento
han de reírse de este sufrimiento
poeta.
Sólo yo te veo
en todo
tu ancho
desde el día que nací negándome sonrisas y sueños, uno a uno.
Sacarme todo te vi y
te veo sacarme todo
hasta no ver nada, nada, nada
de
lo que me rodea, salva, logro y amo.
Sufrimiento es uno,
el humano.
Y tu nombre Ignorancia.
Este dolor por nada
en que me habitas,
de invisible efecto y
causa, es humillante.
Ahora:
Yo tengo una fe, una fe elegida libremente
-como libres vos y yo nos elegimos-.
Aunque crezcas
gigantesca
tratando de ganarle
y confundas corazones
y piedras a tu antojo,
yo tengo una fe a la
que juré no renunciar
pase lo que pase
hagas
lo que hagas.
Volverás y lo sé, en
cada trino,
con tu aguijón puntual
al alba siempre.
Mi victoria final ya declarada
es
y será
haber dado batalla a
tu presencia.
También cada mañana.
domingo, 16 de noviembre de 2014
Cuando sea grande
Cuando sea libre quiero ser azul sin sombras.
Índigo misterio que sepa envolverse en lunas.
Un azul de noche, íntima amistad del alba.
Un azul de río que ha dejado atrás la bruma.
Cuando sea vida quiero ser un verde intenso.
Tan iridiscente, tan vestida de rocío.
Verde manantial, frescura de la tarde buena.
Verde que retorna siempre atravesando el frío.
Cuando sea pura quiero ser un blanco nieve,
parte de la fiesta de esa luminosa reina.
Como la irreal blancura que las nubes tienen,
como la sonrisa blanca de la luna llena.
Cuando sea risa quiero ser color montaña.
No me atrapará lo oscuro si atesoro el cielo.
Una sinfonía inmensa de tonalidades.
Parte de la tierra firme que remonta vuelo.
jueves, 22 de agosto de 2013
algarabía
(Sin pan ni pan)
Me daré.
Y de la mustia noche haré betún.
Mezclaré intenso:
Adentro con adentro
oscuro con oscuro hasta la sangre.
Se abra ventana
desde donde llegarte a la costura.
Mano daréte desde el negro corazón.
Simple y llana. Que quiero mejorar.
Materia
y
prima.
Ya quiero despertarme del embuste.
Soy arrogante y desprecio
pero voy a darme cuenta.
Así que roeré la ira y la miseria.
Humana,
hasta encontrar en mi centro
la válida gema de la vida.
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